Amor en tres actos
Aunque el título de esta historia suene un poco extraño, realmente tiene mucho que ver. Acababa de entrar al tercer año de secundaria y nuestro asesor de grupo nos dijo que teníamos que escoger un taller de actividades de fin de semana.
Yo ya estaba cansado del curso de manualidades, lo llevé en primero y en segundo, y el maestro siempre nos enseñaba lo mismo.
No salíamos de hacer pinturas con acuarelas o figuras elaboradas con plastilina. Entonces quitando esta opción, únicamente me quedaban dos por elegir: O escogía baile o teatro.
Por lo que al final, me decidí por la segunda. La actuación siempre me había gustado, es más, creo que es cuestión de herencia, ya que mi abuela fue actriz en algunas obras de teatro durante su juventud. Continue reading