Las cosas que empiezan mal NO siempre terminan mal
Todas las cosas siempre tienen dos lados y depende de nosotros cual miremos, ya sea el positivo o el negativo.
Este relato comienza hace unos cuantos años cuando todavía estaba cursando la primaria. Regina (una amiga de la escuela) y yo nos hicimos muy amigos. Ella era la niña más inteligente del salón y yo era uno de los más burros.
Éramos como el agua y el aceite, a mí me gustaba mucho el relajo, mientras que a ella sólo le gustaba leer y estudiar.
Lo que me gustaba de nuestra amistad es que siempre nos divertíamos mucho. Nuestras mamás se habían hecho muy amigas por lo que Regina casi todas las tardes iba a mi casa a hacer la tarea en lo que nuestras madres se iban a clase de tejido.
Fue gracias a esas sesiones de estudio obligado que mis calificaciones mejoraron bastante, al igual que mi gusto por la lectura. Los grados escolares fueron transcurriendo y aquella amistad fue creciendo cada vez más con mayor intensidad.
Pero no me malentiendan, en ese tiempo yo no veía a Regina como mi futura novia (no la encontraba atractiva físicamente, de hecho a ninguna niña de por ahí) o como al amor de mi vida, sino más bien como a la hermana que yo nunca tuve. La cuidaba, la aconsejaba y me preocupaba por ella. Al ingresar en la secundaria seguíamos estudiando juntos en la misma escuela, sólo que en distintos grupos. Un día, platicando en uno de los descansos me comentó:
- Sabes, hay un chico de segundo (nosotros íbamos en primer año) que me gusta muchísimo. Sin embargo, chicas que lo conocen dicen que es muy mujeriego y que además le gusta fumar y tomar alcohol. ¿Crees que deba andar con él?
- Si tú así lo quieres sí. No creo que haya ningún problema, siempre ha sabido tomar las mejores decisiones. Aparte no tienes nada que temer, si ese tipo te hace algo malo, me lo dices a mí y yo le parto la cara.
A la semana, mi amiga y Saúl se hicieron novios y pronto toda la escuela empezó a hablar de esa relación.
Poco después Regina comenzó a volarse varias clases, no entregaba ni tareas ni trabajos, por lo cual su mamá era llamada constantemente la dirección. Parecía otra persona totalmente diferente, sus actitudes y su forma de comportarse habían pasado de ser tiernas a ser cínicas.
Yo estaba muy preocupado por todo eso, lo peor es que no me daba cuenta que un nuevo sentimiento nacía dentro de mi corazón.
Una noche tuve un sueño muy extraño, soñé que Regina estaba con su novio y que éste la estaba molestando. En eso llegaba a defenderla yo y le daba la paliza de su vida al tal Saúl. El se iba y ella como premio a mis acciones me daba un beso en los labios.
En ese instante desperté sobresaltado.
¿Qué fue eso? – pensé. ¿Por qué en mi sueño besaba a mi mejor amiga?
Me puse a reflexionar con todo lo ocurrido y me di cuenta que estaba enamorado de ella. Vi el reloj de mi celular y marcaba las 4:37 a.m.
Y sin pensarlo, le marqué a Regina a su móvil, era una locura, pero necesitaba decírselo lo más pronto posible. La primera llamada me mandó a buzón de tanto que sonó, la segunda y la tercera también. Pero a la cuarta vez me contestó con una voz adormilada.
- Hola, ¿Quién es?
- Hola Regina soy Luis. Sólo te llamo para decirte que acabo de descubrir que te amo desde hace mucho tiempo y quiero que estemos juntos.
- Luis ¿en verdad eres tú? Preguntó en voz baja.
- Si soy yo, si no me crees, puede checar el número en la pantalla de tu móvil.
- Ya vi que si eres tú. Pero ¿Por qué me dices todo eso ahora? Cosas como que me amas y eso. Nunca hemos hablado de amor, sólo somos amigos. Además sabes que tengo novio, así que déjate de cosas.
En ese momento me colgó. Yo no me iba a quedar cruzado de brazos esperando a ver qué pasaba. Por lo que a la mañana siguiente, fui a su casa antes de que se fuera para la escuela y le dije:
- Todo lo que te dije ayer es cierto. Te amo, te amo demasiado para dejar que pases el tiempo con un patán como ese. Ya sé que nunca antes te dije nada de lo que sentía, pero es que te juro que no lo sabía.
- Yo también te amo Luis, pero como nunca me dijiste nada, pensé en buscar el amor en otro lado. Te confieso que con Saúl, no me la pasaba ni la mitad de bien que contigo, de hecho ayer terminé con él.
- Entonces ¿Tengo alguna esperanza?
- No tienes una, tienes muchas. Sólo te pido que me des un poco de tiempo.
Aquí termina esta historia, o bueno parte de ella. Deseo que pronto Regina y yo podamos ser novios. Comenten por favor.
ola mmm ps la neta k linda historia,
y ps si ojala y se han muy felices y k
eia te diga k “si” suerte amigo y k bueno
k tubiste el balor para decirle lo k sientes por eia felicidades
y ps suerte tk mmmm kisss