Debemos reconocer que las mujeres primero que nada son el ser más preciado que Dios nos dio como regalo o simplemente que pudo existir, para aquellos que no creen en Dios. El caso es que una mujer es tan maravillosa, tan amorosa, nos transmite emociones, nos da consejos, nos apoya en las buenas y en las malas, creo que es la mejor compañera que podemos tener a nuestro lado y a quien podemos confiarle la vida misma. Pero esta claro que por sí sola no puede ser todo esto que describimos hasta el momento, para ello es necesario que la cuidemos, le demos su lugar, la respetemos, amemos y muchas cosas más, es por eso que el día de hoy les traemos este bonito artículo.
La mujer es como una planta
Si bien no somos expertos en botánica, pero al menos creo que la mayoría esta familiarizado con los cuidados de las plantas:
Las plantas necesitan que les den los rayos del sol para poder vivir, cuando una planta no recibe la luz suficiente, sus tallos se debilita, sus hojas se hacen amarilleas y terminan cayendo. Lo mismo sucede con las mujeres, no debemos tenerlas encerradas todo el día, hay que salir y llevarla a los lugares que le agradan y convivir con sus seres queridos y demás, de esta manera puede plena y llena de vida.
Las plantas al igual que las mujeres necesitan sentirse queridas, aunque no lo crean, las plantas pueden vivir y crecer más tiempo en un ambiente tranquilo y lleno de amor, a diferencia de ambientes con energía negativa.
Puede seguir con muchísimos ejemplos de los cuidados que tanto una planta como la mujer requieren para que sientan felices y llenas de vida, no hay que pensar que basta con unos cuantos besos, abrazos y regalos, hay que poner atención en todos los detalles, pues comúnmente los detalles son los que más lastiman y hacen que las plantas se marchiten o en el caso de las mujeres, que pierdan el cariño o amor que tienen hacia nosotros, hay que consentirlas, amarlas, respetarlas.
Saludos amigos…
¡Excelente! lo más importante es recordar que el amor tienes que alimentarlo todos los días, es una labor diaria, de demostrar el sentimiento, no sólo regalos y “ocasiones especiales”… ¡todos los días son días para celebrar el amor!… felicidad para todos.